Informe Hispano

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El pan nuestro de cada día

Hiram Navarro/Informe Hispano

Después de un día de labores como administrador de redes, Juan Valle se dedica a la repostería en su panadería, “White’s Bakery”, ubicada en Wenatchee.

Juan Antonio Valle, nunca se imaginó ser el propietario de una panadería, ya que años atrás la repostería no era una de sus habilidades. Sin embargo, hoy en día sabe que es un don que lleva en las venas.

Valle, nació en Izabal, Guatemala, hace 35 años y llegó a Estados Unidos en 1988 junto a su familia. Después de residir en California por algún tiempo, decidió buscar nuevos horizontes en Wenatchee, donde vive por más de 14 años, con su esposa Ericka e hijos.

Normalmente, ser panadero no es algo nuevo o curioso, pero en el caso de Valle sí lo es, ya que desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde, y de lunes a viernes, trabaja como administrador de red de computadoras en el Servicio Eduactivo del Distrito Norte Central. Luego de una ardua jornada de trabajo con las computadoras, cada día este especialista en redes, deja su ropa de oficina para convertirse en artesano del pan.

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Juan, comenzó con su negocio de panadería hace un año y medio y no fue sino hace unos meses atrás que descubrió que su madre, abuela y bisabuela habían sido panaderas. Por lo tanto, asegura que “lo que se hereda no se hurta”.

“Yo no sabía esa historia. Mi madre vino a visitarnos y mientras me ayudaba en la panadería, me contó que ella viene de una familia de panaderos. Ese día compartió conmigo varias recetas que han tenido mucho éxito en el local”, dijo Valle a nuestro semanario.

Juan, quien es propietario de la panadería “White’s Bakery”, en Wenatchee, asegura que hacer pan y decorar pasteles es realmente una terapia y que es la manera como él se relaja. “Muchos de mis conocidos, cuando se enteran que luego de mis horas de trabajo, hago pan, se rien de mí y no quieren creerlo, pero relamente disfruto haciéndolo”, comentó mientras decoraba un pastel.

Entre los productos que hacen a esta panadería —ubicada en 1210 N. Wenatchee Ave.— única, están: Las florentinas (galletas guatemaltecas), quesadillas, champurrados, salpores y maquezotes.

“Desde otras ciudades vienen por nuestros productos. A los clientes les gustan mucho”, aseguró Ericka, esposa de Valle. Además de realizar pan, Juan disfruta de la decoración y dice que cada pastel tiene su propia historia.

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