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HABLA FUERTE

La habilidad para hablar en público no debe ser exclusiva para los oradores y políticos, Tú también puedes lograrlo

En realidad, cuando decimos hablar en público no nos referimos sólo a ser conferenciante o político, estamo hablando de comunicar, algo que todos hacemos a diario: “Siempre estamos hablando en público, en caso contrario, es que estamos hablando solos”, dice Margarita Mendoza, especialista en Counseling (una disciplina que ayuda a las personas a conseguir los objetivos que previamente se han marcado).

El ‘público’ puede ser nuestra pareja, un amigo, la familia, el jefe, un auditorio de cien personas o miles de radiooyentes. Y la situación, una primera cita, levantar la mano para hacer una pregunta en clase, intervenir en una asamblea... Las situaciones en

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efecto, son muchas, pero el bloque que podemos sentir ante ellas depende siempre de la misma emoción: “El miedo, en este caso al juicio de los demás”, explica Mendoza. Un miedo que puede manifestarse con una serie de síntomas muy desagradables: aumento del ritmo cardíaco, rubor, respiración agitada, temblor de manos, opresión en el estómago, necesidades fisiológicas que no pueden esperar... En cierto modo, como dice la terapeuta: “Todo ello se podría resumir en el síndrome ‘Auxilio, todos me están criticando’.

Porque el núcleo de la timidez, de la inseguridad y del miedo a hablar en público es siempre el mismo, y es que damos por supuesto que lo haremos mal y que todo el mundo pensará de nosotros que somos unos inútiles. Este juicio negativo que esperamos de los demás nace del juicio negativo que hacemos de nosotros mismos. No en vano, nosotros somos nuestros peores jueces”.

A las personas extrovertidas les resulta más fácil comunicarse, pero esta habilidad se puede aprender y hacerlo sólo nos reportará ventajas. Por otro lado, todo el mundo está algo nervioso antes de hablar en público, aunque tenga mucha experiencia, y esta tensión, bien gestionada, nos puede ayudar a concentrarnos y a hacerlo mejor. Aprender el arte de la comunicación requiere dedidación y voluntad, y sin duda el primer paso es perderle el miedo. Te proponemos algunas tácticas para lograrlo.

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