Advertisement

Residentes de E. Wenatchee trabajan su propia tierra

“El trabajo es pesado pero estamos contentos”

Cortesía Max Dibble

Mariano y Clemencia Larios, posan delante de su casa en East Wenatchee. Los Larios sacaron un préstamo hace ocho años para comprar su propia granja, y no se arrepientan, la cosecha de cereza empieza dentro de pocas semanas. VEA "RESIDENTES DE E. WENATCHEE".

24 de junio, 2009 - Mariano Larios mira la fruta que todavía no ha madurado en los árboles de cereza Lapin que rodean su casa en East Wentchee, él tiene la esperanza que habrá una buena cosecha. “El año pasado se congeló la fruta donde quiera”, dice el granjero, “Ahora hay tanta cereza que el número 12 no van a empacar. Tenemos mucho trabajo”.

Mariano llegó al valle de Wenatchee con su esposa Clemencia Larios en 1975. Fueron tiempos difíciles para los Larios, Clemencia acababa de dar a luz a su hija Jacqueline y Mariano no tenía trabajo. “Fue un poco trabajoso”, explica Clemencia, “Acabábamos de llegar, luego él buscó trabajo en la pizca de durazno”. “Venimos de California para ver si el trabajo era mejor acá”, recuerda Mariano, “Nomás teníamos un carro”.

Advertisement

A pesar de las dificultades, Mariano encontró trabajo en Monitor con Barden Farms y dos años después se convirtió en mayordomo; se quedó encargado de la operación de la granja por más de 30 años. “El patrón miraría algo en mi”, dijo Larios.

Hace nueve años Mariano y Clemencia tomaron la decisión de comprar su propia tierra. Los dos recuerdan el año entero que esperaron con ansiedad para que se aceptara la solicitud del préstamo FSA, pero al final se lo concedieron. “No tenia nada de maquinaria, se nos dio otro préstamo para comprar el tractor, el fumigador, todo”, dice. “La maquinaria ya es de nosotros, la ‘wind machine’ se acaba de pagar, ahora valuaron la tierra a más del doble de lo que pagamos antes”.

Ser propietario trae mucha responsabilidad, admite Larios. “Cuando no hay fruta, uno tiene que dar de todos modos el pago. A veces los precios (de la fruta) no sirven —dice— Yo tuve el cuidado de fumigar a tiempo el año pasado, pero hubo nueve granjas (en el área) que tenían moscas y si tienen moscas me lo tiran todo”.

“Llevamos tres años que hemos perdido porque ha hecho mucho frió, alcanzamos nomás dar los abonos”, explica.

Larios tiene cinco acres de cereza Lapin y cinco de manzana Fuji y Golden. “Si la manzana no sirve la cereza está bien —dice— Si la cereza no está, la manzana si”.

Mariano ocupa 28 personas durante la cosecha de la cereza, empezarán entre el 10 y 12 de julio. “Vienen desde hace años”, dice.

El consejo de Don Mariano es de no tener miedo. “Que se haga el ánimo de comprar su propia granja, si se trabaja para alguien, es nomás trabajar para comer, así no se guarda dinero. Si uno sabe lo que va a hacer, así progresa uno”.

0 Comentarios

Publicar un comentario


I have read and agree to the terms of our Use Policy.