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Torturan supuestos militares a 2; sólo 1 sobrevive

Un joven fue tan lastimado que no pudo caminar, su amigo abandonó el cadáver para buscar ayuda

El Diario de Juárez

Familiares miran al cadáver de Javier Eduardo Rosales Rosales, de 21 años, torturado y matado por supuestos militares en las afueras de Benito Juárez.

16 de abril, 2009 - JUAREZ, México — Presuntos elementos del Ejército Mexicano “levantaron” el martes, 7 de abril, por la mañana a dos residentes de la unidad habitacional Benito Juárez y luego de dos días de tortura los abandonaron la madrugada del jueves, 9 de abril, atrás del Cerro del águila, donde uno de ellos murió.

Sergio Fernández llegó por su propio pie a la casa de su madre y reveló que su amigo Javier Eduardo Rosales Rosales, de 21 años, falleció mientras escapaban, pero el cuerpo fue localizado 24 horas después durante un rastreo realizado por familiares y amigos.

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La mañana del martes 7 de abril, Sergio, Javier y otros jóvenes pasaron la noche ingiriendo bebidas alcohólicas con una amiga que radica en la misma colonia.

El tiempo transcurrió y por la mañana decidieron salir a comprar más cerveza, narró Margarita Rosales, mamá de Javier, alias “El Filo”.

“Se les hizo fácil salir a comprar más y apenas habían caminado unas calles cuando fueron ‘levantados’ el martes a las 11 de la mañana”, dijo al ser entrevistada en el exterior de su vivienda.

El sobreviviente explicó que “El Filo” estaba tan lastimado que no pudo caminar mucho y murió, por lo que él tuvo que abandonar el cadáver para buscar ayuda.

La familia de Javier realizó un rastreo en la zona descrita por Sergio y no localizaron el cuerpo, sin embargo, en ninguna de las dos dependencias les permitieron denunciar ni la desaparición del joven, ni el abuso de los militares.

Viernes, 10 de abril, a las 10 de la mañana la familia y amigos de “El Filo” reanudaron el rastreo y dos horas después encontraron a Javier.

“¿Qué les hizo mi hijo?”, cuestionó llorando Margarita Rosales, mientras se dejaba caer desolada en el camino de terracería.

“Nos tardamos tanto en llegar”, lamento Fernando, tío de la víctima.

La familia pidió justicia y castigo para los militares de la unidad 2321370, a los que señalaron como los responsables del “levantón”.

Luego del levantamiento del cadáver realizado por personal del Servicio Médico Forense, la Subprocuraduría reveló que la víctima presentó escoriaciones en pómulo izquierdo, la mejilla derecha y la nariz como huellas externas de violencia.

Además, heridas por fricción en abdomen de lado derecho y ambos pies, según establece el protocolo de comunicación.

“Fue muy golpeado”, revelaron los peritos de la dependencia estatal.

Por seguridad, la madre de Sergio Fernández optó por trasladarlo a un hospital en El Paso, Texas. Toda la familia se mudó a la vecina ciudad ante el temor a represalias, ya que consideraron que sus vidas corren peligro ante la gravedad de los hechos.

Fuente: newamericamedia.org

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